
Me levanto a las 13:00, concebir el sueño se tornò casi imposible, la imagen que me devuelve el espejo, despiadado, es la de una mujer que hace tiempo no se aparecia en mi.
Tengo los ojos hinchados a más no poder, estan a punto de reventar, ojos rojos, el llanto incesante y una dosis desesperada de marihuana dejaron sus huellas cuando pasaron de mi.. Me estoy consumiendo de a poco, la cabeza es un tumulto de pensamientos que se cruzan,incoherentes, muy poco claros, mi cabeza no puede encontrar la quietud y me depara este estado de demolición a vistas del mundo exterior. La resaca hace que me duela todo intensamente y para poder escribir cada una de estas líneas miro muy de tanto en tanto el monitor porque la luz en mi mirada hoy es un arma por poco letal, es lo mismo que pasa cuando estas durmiendo y de pronto alguien prende una luz... al principio parece que te quedas ciego.
Todo indica que una vez más estaré recibiendo a la soledad como mi huesped, ese huesped que es muy poco silencioso, ese huesped que se hace notar y mas aún cuando hace frío, más aún cuando acabas de terminar de vivir uno de los momentos mas felices de tu vida.. acompañada..
Recibir a la soledad cuando se presenta es inevitable, no golpea a la puerta, no espera a que le abras, es muy atrevida, se cuela por todos tus rincones, se cuela por todos lados en casa... Es gèlida, se asemeja a los vacios, te coloca al borde de precipicios, es amiga de la locura, te refriega en la cara las ausencias, apabulla, destruye... ME HAGO PEDAZOS...



