
Dìas atràs empezò a invadirme esa sensaciòn que se presenta altanera, convencida, prepotente, esa!!! la que presagia y a la vez me recuerda aquel 15 de enero, 3 años atràs...
Hoy me despierto, me siento cansada, los pàrpados pesan como si desde aquel entonces no hubiese podido cerrarlos, las piernas tiemblan como si dentro de un sueño hubiese hecho el recorrido para volver a aquel momento, ese dia, dia crucial si es que los hemos tenido.
Tres años, quien me iba a decir que hoy vos ibas a estar tan lejos, siquiera curzando el charco, cuando menos tendria que surcar mares y ocèanos para volver a toparme con tus ojos negros, mas de nada vale, tus ojos negros de hace tres años sè con certeza que no son los de ahora, imposible, en aquel entonces tenìan el brillo que segùn vos estaba ahi porque ante ellos me encontraba yo... y recuerdo que te creìa aunque hoy ya no crea en nada...
En fin, ¿para que volver a ese dia? no lo sè, creo que quedè demasiado amarrada a lo sentido, quizàs porque nunca se repitiò, nada vuelve, por eso ahora se que antes de soltarle las riendas a otra historia me lo voy a pensar cien veces, aunque tambien se que en estos casos el noble corazòn poco tiene que ver con la terquedad de la cabeza...
Insipiro, suspiro, el aire que exhalo tambien es tosco, como si se tratase de la respiraciòn en aquella cama, en ese apartamentito rentado donde nos amamos sin reparos y sin tiempo, donde reposaban nuestros cuerpos, reconociendose una y otra vez sin sucumbir jamàs en las telarañas del aburrimiento...
Es casi la fecha, poco me separa de sentir por tercera vez la conmemoraciòn de un viaje que como todo lo que empieza tambien terminò, asique ya, con esta sensaciòn de pasado que me impregna abro el ropero y saco desde el fondo las sandalias que dejaste a los pies de la cama, antes de irte, cuando todo se terminò, con una nota donde se leìa "seguiràn tus pasos andando el camino y en ellos pisarè contigo, fuerte, hasta volver a cruzarnos".. no lo sè, hasta hoy esas palabras me conmueven desde adentro y erizan mi piel en todas su extensidad, las comprendo pero se me hacen utòpicas aunque en mi vida no hubo cosa màs feliz que tu presencia...
Me calzo las tiras verdes y bajo ellas, luego de mis pies, las suelas de yute màs bonitas que me han vestido y salgo a andar... quiero caminar y descubrir donde me despierta el 15 de enero pròximo...