
Acumulè causas perdidas, y senti que al soñar volaba demasiado alto.
A veces me bajaron de un ondazo y en ocasiones retrocedì solita, paso a paso o reventandome de nariz contra el piso.
En algunas relaciones dejè que las cosas pasaran, me manifestè con caprichos, me comunique buscandole la quinta pata al gato en vez de ir de frente.
Despues llegò el despues y alguien lo hizo conmigo. Aprendi.
Me levantè de mas caìdas de las que hubiese imaginado que podrìa levantarme, dicen que tengo fuerza, a mi me parece màs un instinto de supervivencia, algo poco carburado. Serà que aùn desde el abismo, aùn en los finales, desde el dolor màs profundo, quien ama la vida, goza del renacmiento en primavera o se sienta a admirar el fuego en invierno entiende que entre uno mismo, los demàs y eso se encuentra todo lo que hace falta para salir adelante.
Hoy pintò un sabado de añoranza, el primero de mi vida en que me tocò salir a ganarme el mango, quizàs hoy añorar quiera decir que estoy creciendo, aunque como leì en Escombros de Plumas, crecer no es lo mismo que sentar cabeza y eso suena lindo... Estar al borde ya es un extremo pero la locura que te da la picardìa necesaria para lo que significa vivir en el mundo de hoy en dia es, al menos para mi, vital. Por eso quiero decir que màs allà de los avatares, los simbronazos, las soledades, lo vital es rescatar eso que a veces parece perdido, eso a lo que muchos nos referimos como el niño que llevamos dentro; y sacarlo afuera hasta contagia!!!...
- Fotografia: www.lolitas.se






